Un ofrecimiento diario ¡sólo uno! Una mortificación o una pequeña oración al día ayudan a la obra de los santos ángeles en el Purgatorio. La obra de liberar almas y llevarlas a Dios.

Muchas almas le dijeron a Maria Simma que la Virgen Santisima las visita junto a San Miguel Arcángel en el Purgatorio para darles esperanza y llevarles el mensaje de amor de Jesús..pero que la Virgen utiliza las oraciones que sus fieles le hacen por ellas para presentárselas a Jesús y que este vea como sus hermanos sacrifican aunque sea un minuto de su tiempo por ellos...¿Qué bello no?

Por eso si quieres ayudarlas es muy fácil, cada vez que quieras rezar un avemaria o que te duela la cabeza, o que estén pasando un apuro ofrécelo en sacrificio por las almas del purgatorio y recita una oración en su sufragio, poco a poco tu canasto de oraciones se llenará y mas de un alma sacarás de su pena...no es maravilloso cómo el amor se mantiene aun en el otro mundo? Jesús nos enseño a amarnos hasta el extremo. Rezar por nuestros difuntos para que puedan subir al cielo es un acto de AMOR extremo.

Del blog de los mensajeros de María

Todo lo dicho en este blog por parte del autor se somete al juicio de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana a la que considera Madre y Maestra.

viernes, 29 de enero de 2010

Un buen librito

Os ofrezco este hermoso librito escrito hace años para difundir la devoción por liberar almas del Purgatorio.


Más adelante iremos ofreciendo más medios para librar almas del purgatorio y especialmente la de los sacerdotes y personas consagradas que dejaron a su familia en esta vida para servir a Dios y a las almas. Espero que os guste.

3 comentarios:

ÁLVARO MENÉNDEZ BARTOLOMÉ dijo...

¿Es posible hallar este libro en librerías, o sólo está en internet, como en el enlace que indicas? Por cierto, también conozco un libro muy bueno sobre el tema. Está publicado en Rialp (hace cinco o seis) años y se titula 'El Purgatorio'. Se trata de una revelación particular que tuvo un sacerdote -el cual muy posiblemente sigue vivo, es contemporáneo nuestro-. El autor no da su nombre.

Anónimo dijo...

soy sacerdote y les pido recen por mi. GraCIAS.

Anónimo dijo...

Tan grande es la Misericordia de Dios, que nos permite que nuestros hermanos difuntos la sigan recibiendo por medio de nuestras oraciones. Amemos a nuestras amadisimas hermanas las almas del purgatorio que tanto nos necesitan y es tan facil darles un alivio, que seria egoista no hacerlo. Hoy por ellos , mañana, por nosotros...

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